REVIEW; "Freckles (2018)" - Cortometraje - Central Park Films

Hacia tiempo que no traíamos al blog un cortometraje exclusivo de nuestro partner coreano "Central Park Film Distribution" y estamos de regreso con uno que sin duda deja al espectador bastante pensativo. Hoy quisiera hablaros de "Fekcles", debut en la dirección de la realizadora Kim Jihee. Un cortometraje que puede presumir de haber pasado por una quincena de festivales repartidos por Asia y Europa, ganador del premio a mejor dirección en los 21st Seoul International Women’s Film Festival, premio especial del jurado para sus actrices protagonistas, así como mejor film romántico en los 18th Mise-en-scene Short Film Festival y un más que merecido segundo premio en los 20th Daegu Independent Short Film Festival. Podríamos decir que Kim Jihee llegó y besó el santo con su propuesta, arriesgada y emotiva a la par de significativa.

Os pondré en contexto: "Freckles" cuenta la historia de Young-shin, una joven que se encuentra encerrada contra su voluntad en un campamento para bajar de peso. Con ella está su amiga y compañera de cuarto, Joo-hee, quien a diferencia de Young-shin, logró adelgazar durante la estancia. La directora no pierde el tiempo y en los primeros 5 minutos del film tenemos una completa descripción de los personajes, sus motivaciones y también se nos deja ver un poco sobre sus entornos familiares. Young-shin está infeliz y desmotivada y comenta que quiere escapar. La chica, que se siente cohibida. Ella el único deseo que tiene es saciar su apetito, no existen problemas siempre que tenga algo que llevarse a la boca ¿su mayor deseo?, pollo para cenar! y así pasan los días, encerrada en un campamento que precisamente quiere que deje de hacer eso que le hace feliz.

Por otro lado nos encontramos con su amiga. Ella si que parece estar motivada y ansiosa por terminar el campamento ya que, según ella, recibirá un reembolso y planea usar ese dinero para comenzar su carrera como influencer en YouTube. Muy mona, no lo vamos a negar, además de espabilada y a quien posiblemente la madurez le ha llegado un poco antes que a su compañera. Sin complejos ni temores va decidida a completar su planes y por supuesto, a divertirse en el camino.

Todo parece normal, hasta que una noche ambas chicas deciden saquear la nevera del campamento para tomar unas cervezas y como no, el alcohol hace que perdamos las vergüenzas. En esto que te lías, tienes la fiesta en el cuerpo y... Joo-hee se emborracha y besa a Young-shin y ya la hemos hecho buena porque ahí comienza un brote de pasión descontrolada. El roce hace el cariño y cuanto más cariño más te endiño, y pasa lo que no debió pasar, Young-shin descubre que se siente muy atraída por su amiga, quien como era de esperar, no recuerda lo pasado. Aiins benditas noches de borrachera.

Aquí amigos, es donde comienza la magia y en sí la historia. Lo podríamos titular: "El despertar de la fuerza", esa chispa que hace que a nuestra protagonista ahora le guste estar en el campamento y vea todo de color de rosa, que ya no quiera pollo para cenar, sino los labios de su amada, se le llama amor. Pero el amor duele. No todo es tan bonito como lo pintamos en nuestra cabezas, no todas las frases dedicadas llegan igual al destinatario ni todos los atardeceres se viven con la mima intensidad si ese amor no es correspondido.

Durante una visita a unos bosques, Young-shin descubre que su amiga parece estar coqueteando con un coordinador del campamento. Esto la pone celosa y decide averiguar que está pasando. Aquí ocurre otro punto de inflexión y la dinámica entre las jóvenes vuelve a cambiar, o más que entre las jóvenes, entre nuestra protagonista, pues tan joven e inexperta en estos lares que no sabe canalizar lo que siente. Es lo que pasa cuando nuevas sensaciones llegan a tu vida, nuevos sentimientos extraños en ti, miedo e incertidumbre y además falta de apoyo, hacen que el color y alegría que debería de generar la sensación de amor se tercie a pesadilla interior ¿Alguien tiene la culpa? No. Ni sentir estos sentimientos encontrados es causa de culpa, ni por otro lado tampoco lo es no sentirlos de igual manera.

¿Qué nos intenta explicar la directora? Pues en primer lugar refleja que cada persona es un mundo y nos sitúa en perspectiva de dos polos opuestos para explicarnos lo que bien podría ser nuestro paso por la vida. El aprendizaje. Aprender a empatizar y dejar atrás la sombra del egoísmo. Aprender a vivir y dejar hacerlo pero sobretodo aprender a conocerse mejor a sí mismo, saber quienes somos y lo que debemos hacer para ser mejores. Viendo el comportamientos de cada uno de los integrantes de "Freckles" es fácil sentir cercanía por ellos y como especie de espejo vernos reflejados en algún que otro momento de nuestro paso por este mundo dando pie a la reflexión. La directora maneja muy bien los tempos para adentrar al espectador en la mentalidad de unos jóvenes a quien le quedan muchas batallas que afrontar, muchos errores que cometer y mucho que aprender. En la vida se gana o se aprende. La derrota no existe. Es el camino a convertirnos en adultos.

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